Invasión moderna a lo clásico


Los estudiosos del arte se toman muy en serio su trabajo; y está bien, así se debe de ser en todos los aspectos… sólo que ellos a veces exageran un poco porque creen que su nivel está por encima de cualquier otro tipo terrenal.



En algunos lugares, ir a un museo se convierte en una odisea intelectual donde los egos están a flor de piel por demostrar quién sabe más de arte.



El arte en si mismo es para apreciarse, para que despierte un interés en el espectador, para que mueva las fibras del cuerpo; deberíamos de dejar que la gente aprecie de la forma que desea.



Ahora, imaginemos que ese arte clásico fuera intervenido y no para una curación, sino para agregar elementos ¿artísticos? en su interior. Esos estudios se partirían en dos, se arrancarían hasta el último cabello y pegarían el grito más voraz.



Lo bueno de esta suposición es que ellos, ni nadie más, lo pueden evitar. Con la aparición de la era digital no hay una imagen que se salve de ser intervenida por la mano de alguien creativo.



Chris Fellas tiene la cuenta copylab en Instagram, y ahí va acumulando una colección de obras clásicas que tienen la modernidad incrustada en sus entrañas. No sólo se trata de retoques, sino de integrar accesorios de uso común en pinturas serias.



Un infarto fulminante podría darse porque estos aditamentos son la más pura elegancia del consumismo de la sociedad actual; ver un iPhone, ropa interior de Calvin Klein, accesorios de Coco Chanel, tarjetas de American Express o lentes Ray Ban puestos en el cuerpo de esos personajes regordetes y blanquecinos, debe ser un shock.



No hay más, a sonreir con el sentido del humor de Fellas, y si quieren ver más de su trabajo, den click en el apellido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pintura escurridiza

El lado oscuro de las Princesas de Disney