¡No a los alimentos transgénicos!


Ayer, en México, se conmemoró el Día Nacional del Maíz teniendo como gran impulsor a Greenpeace, la Organización No Gubernamental ambientalista. La batalla en el país ha comenzado para evitar que en sus tierras se siembre maíz transgénico, pues sus agrotóxicos dañarían seriamente la salud de los consumidores, además de alterar el ADN del maíz mexicano.


Este es sólo un frente más en el mundo contra los alimentos transgénicos. En esta era donde la información se propaga por todo el globo terráqueo, el tema de los transgénicos invade las redes sociales sociales y habita en la red de manera permanente, sobre todo, por el daño que provoca a la salud, tanto humana como animal y ambiental.


En otra época, poco sabíamos de la procedencia de los alimentos que nos llevamos a la boca, pero ahora tenemos un fácil acceso a su origen, así como a sus ingredientes y componentes, ya sea por las leyes emitidas en cada país o por iniciativa social, aunque como en todas los asuntos virtuales, debemos de ser precavidos con las fuentes que consultamos, ya que también se generan mitos alrededor de los productos.


Enrico Becker es un estudiante alemán de diseño que materializó una colección de imágenes de cómo se verían algunas frutas si fueran modificadas genéticamente, proyecto que realizó en colaboración con Matt Harris para la publicación Ligature Journal y que lleva por nombre GMF Fruits.


Su intención es mostrar que su aspecto visual cambiaría de forma radical, ya que las coloraciones que conocemos de cada una de las frutas ya no es la misma, pues ahora tendríamos piñas, naranjas y maíz azules o mangos metálicos, incluso aguacates blancos. Destaca que cada uno de los productos contiene su código de barras, información distintiva de la ecuación química-genética con la que ha sido modificada.


Para ver más trabajos de Enrico Becker, den click en su nombre.

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