La irreverencia de las pinturas


¿El arte es entretenimiento? Esta cuestión puede generar polémica en algunos sectores que consideran que las Bellas Artes son para engrandecer la cultura, desarrollar el intelecto y tener un bagaje digno de ser explotado en reuniones.


¿El arte es sabiduría o entretenimiento? Cuando se visita un museo, una galería o cualquier centro de exposiciones lo que impera en el ambiente es un silencio medio equiparable al sepulcral, sólo perturbado por el cuchicheo de las personas que recorren los pasillos. Pareciera que la realidad es que entre más callado se esté, el conocimiento nos permea mejor.



No dudamos ni por un momento que se necesita una atención especial para apreciar y comprender una obra de arte, pero tampoco creemos que sea tan necesario colocarse en una pose intelectual. Quién sabe, sabe; quién no, pues va aprender, aunque sea a su manera o aunque lo hayan mandado de la escuela.


Las poses son algo que limitan al ser humano a su mundo, a representar una persona sabia pero que a toda costa desea ser reconocida como tal. Por desgracia en estos centros del conocimiento, es el pan de cada día. Desagradable ver cuando las miradas se vuelven despectivas hacia los demás; intolerantes a la vista.


La cultura debe ser divertida sin importar el grado de solemnidad que tenga. Esa es una de las razones por las cuales la mayoría de la población se aleja de ella: la seriedad con la que siempre es presentada. Si en algún momento se le quita ese halo, las masas acudirán en mayor número a verla, analizarla, admirarla y consumirla.



Es por ello que hay una vertiente artística llamada comedia que funciona para alegrar el alma y corazón de los espectadores, sin embargo, es la menos premiada y laureada de las Bellas Artes. La risa no es bien vista para obtener un premio, sin embargo, el drama y la tragedia tienen que ser reconocidas. El sufrimiento gana adeptos, mientras que la diversión se aleja de la comunidad intelectual.


Barry Kite es un artista que no le importa ninguno de los preceptos con los cuales se vende el arte. Su visión radica en la diversión; una visión que quizá lesione los sentimientos de muchos críticos de arte.


A Barry le encanta lo bizarro, lo abstracto y lo surreal. Con estos gustos que florecen en su creatividad, decidió crear una colección de pinturas, ilustraciones, fotografías y postales digitales que emanan de su estudio bautizado como Aberrant Art.


¿Qué es lo que podemos ver dentro? Una serie de arte basada en iconos clásicos de la pintura que han sido mezclados, deconstruidos y recompuestos con elementos del estado conceptual de la obra.



Trabajos artísticos que provocan la discusión en las altas esferas de los estudiosos del arte por el simple hecho de ver a la Mona Lisa con el escote abierto mostrando su sostén blanco mientras se fuma un cigarrillo o a Van Gogh en una riña de bar pateando al torero de Picasso.


Si quieren pasar un rato divertido con el arte de Barry Kite, sólo den click en su nombre.

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