jueves, 17 de enero de 2013

Un rayo láser sonorizado




Cuando éramos pequeños, escuchar hablar de un rayo láser era sinónimo de situaciones futuristas o parte de los poderes de los superhéroes que defenderían al planeta del ataque de los villanos, en fin, escenarios inimaginables para la realidad.



Lo cierto es que el rayo láser tuvo sus primeras raíces en la mente de Albert Einstein por allá de 1916, estableciendo los fundamentos por medio de la ley de radiación. Hasta 1960 fue patentado por Theodore Maiman, y más adelante, por Charles Townes y Arthur Leonard Schawlow con algunas variaciones. La palabra láser significa light amplification by stimulated emission of radiation [amplificación de luz por emisión estimulada de radiación].



La industria y la medicina tienen las principales aplicaciones, pero también lo podemos encontrar en los punteros que reproducen los cd, dvd y blu-ray. Lo que es un hecho es que no es dañino, según su utilización, como se pensaba o creíamos.



Uno de los usos que le da el diseñador Dennis P Paul es la creación de un rayo láser que sonoriza la superficie de cualquier objeto de uso diario. Desde pequeño tuvo inquietudes por la invención, comenzando por el modelismo con un juego de Legos, diseñaba e imprimía sus propias playeras y, a los 10 años, se compró una computadora para hacer música y gráficos.


Su creatividad lo llevó a retomar sus Legos para hacer una maqueta de lo que sería un instrumento de sonorización de cosas que se usan en la vida diaria. La estructura del invento es giratoria con un láser integrado en la parte inferior, el cual al ser disparado hacia la superficie de los objetos crea frecuencias sonoras que son registradas en una computadora. La creación de sonidos es muy variada y distinta a otro instrumento musical.


Otro músico que ocupa el rayo láser para interpretar sus canciones es Jean Michel-Jarre. Creó la llamada Arpa Láser, donde las cuerdas son sustituidas por hilos de rayos láser.

Jean Michel Jarre y su Arpa Láser

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