miércoles, 2 de enero de 2013

Cuando el graffiti coquetea con la escultura y la pintura




Los crossover en todas las disciplinas permiten crear una gama de nuevos valores artísticos que en ocasiones resulta positivo, pero también existen los que son un desastre.


Aprovechando la tendencia, el artista francés Shaka –que responde al nombre de Marchal Mithouard- explora el crossover del graffiti con la escultura y la pintura para crear en sus lienzos a seres tridimensionales llenos de color.


Estas obras se basan en trabajos de Caravaggio, Arcimboldo y Van Gogh, maestros que influyen en su trabajo. Los personajes que plasman son expresivos, sólo basta con mirar las caras y los movimientos corporales para darnos cuenta de lo dinámico que resulta cada obra.

3 comentarios:

  1. Y esas obras ¿se pueden tocar o sólo ver?

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  2. ... sería genial que pudieran tocarse para que los relieves nos transmitan el sentimiento del artista, pero creo que sólo pueden admirarse...

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