Iris: el arte del autismo


¿Han escuchado la frase "anda en su mundo"? Es muy común cuando se le habla a una persona y no hace caso ni reacciona porque se encuentra metido en sus propios pensamientos.


Esa introspección hacia uno mismo provoca la separación de nuestra mente con la realidad que nos rodea. Sumergirse en el grande y maravilloso mundo de los pensamientos es gratificante y representa viajes únicos e inigualables.


El cerebro ha sido estudiado por décadas. Con el paso del tiempo se han develado varios misterios, sin embargo, su conocimiento total podría llevar una eternidad.


Hay otra consigna que dice "cada cabeza es un mundo", y es contundente porque es una de las verdades de la vida. Las personas tienen características diferentes, nadie es idéntico, y hablamos de miles de millones de seres.


El ensimismamiento es una condición donde el individuo aprende a confiar sólo en si mismo, renuncia, por conceptualizarlo de alguna forma, al mundo exterior y se concentra en su mundo interior.


Si los padres o personas alrededor de este tipo de sujetos no ponen atención suficiente, podrían estar frente a un caso de autismo, que le impediría un desarrollo social, evidenciado por el escaso contacto visual y el nulo contacto físico, entre otras conductas inusuales, pero propias de la enfermedad.


El autismo se presenta de diferentes maneras, pero todas derivan en un comportamiento diferente. Algunos suelen ser muy pasivos y otros hiperactivos, su imaginación e inteligencia llegan a ser exponenciales o estar dormidas.


Tal es el caso de la pequeña pintora Iris Grace, una niña de 5 años que ha sorprendido al mundo al plasmar sobre lienzos una parte de sus pensamientos de manera artística.


A simple vista Iris parece una niña normal, con una vida relajada y despreocupada, lo que nadie percibe es que la sustancia de su ser es el autismo.


Sus padres la describen como una niña encantadora, divertida, serena, refinada, inteligente, astuta y completamente hermosa; ama la naturaleza, el agua, las flores, los árboles, el viento, los libros, las pinturas y bailar de puntitas.


Apenas comienza a hablar, pero tiene grandes problemas para interactuar con los demás. La forma que adoptó para expresarse es a través de los movimientos y el arte.


Iris encontró en la pintura un horizonte que ayuda en su terapia. Su talento es indescriptible, ya que cada una de sus obras le toma alrededor de dos horas para plasmarla en el lienzo, reflejando su alto grado de concentración.


Su técnica es la acuarela, ella misma escoge lo que va a utilizar y mezcla los colores al entender cómo interactúan entre sí. Esta es la forma de exhibir la belleza que se encuentra dentro de su alma.


Para conocer más del autismo y las increíbles obras de Iris Grace, den click en su nombre.

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