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viernes, 15 de mayo de 2015

Este porno si me gusta [NSFW]


No vamos a preguntar si conocen hombres y mujeres que les gusta la pornografía, no. Les vamos a preguntar, ¿cuántos hombres y mujeres conocen que les gusta la pornografía? Que es muy distinto.


Y sí, lo damos por un hecho de que les gusta. Cifras que retoma el Instituto Alcázar de Ginecología y Medicina Reproductiva, situado en Bolivia, arrojan que el 94.73% de los hombres ven pornografía en internet. Esto de la globalización y el acceso gratuito abrió las puertas para que se masificara aún más el fino arte de soñar que uno es el protagonista.


En un principio el porno se consumía por medio de revistas, luego vino la era de las caseteras y con ella los videos en Betamax y VHS, después los suplió el DVD y sigue su camino junto al Blu-ray. La era digital está en pleno apogeo gracias no a la triple X sino a la triple W.


El consumo por medio de la red es exorbitante. Las empresas hacen hasta lo imposible porque su plantilla de trabajo se aleje; en los hogares hay candados para evitar que los hijos la vean; los smartphones y tabletas impresionan con su rapidez y alojamiento de videos eróticos. En otras palabras: la pornografía es una de las industrias más rentables del mundo. El sexo vende… y vende muy bien.


Uno de los sitios más populares es Pornhub. Aquí se pueden encontrar miles de videos gratuitos divididos en una cantidad de géneros inimaginables [literalmente]. Simplemente en el 2014 tuvo ¡78,900 millones de visitas! siendo los Estados Unidos el país que más la consume. A esos niveles se mueve la página en el mundo.


Con este gancho de Pornhub, la agencia de publicidad DDB Bolivia se encargó de hacer su primer video erótico ¡falso! para atraer la mirada de la comunidad masculina. La idea se basó en utilizar el diseño de su página con todo y reproductor de video y logo para crear una campaña contra el cáncer de mama.


La lucha contra el cáncer no se detiene, ni debe parar en ningún momento hasta que hombres y mujeres adquieran conciencia plena de que todos debemos de revisarnos, aunque lamentablemente pocos saben hacerla.


Así que bajo la consigna de que el “porno puede salvar vidas”, los de DDB utilizan la didáctica para ilustrar a los hombres de cómo pueden realizar una revisión mamaria para detectar tumoraciones o “bolitas”, aunque la secuencia inicial nos indique lo contrario.


¡Aprendamos de una vez!

miércoles, 13 de mayo de 2015

Tatuajes que curan heridas


A lo largo de la historia del Indie Emergente hemos tocado un tema sensible: el cáncer. No ha sido sencillo. Tenemos una historia cercana a nosotros que nos ha marcado de por vida, pero que también nos ha hecho ver que la atención temprana salva, la insistencia de saber qué le pasa al cuerpo hasta llegar al diagnóstico final y triste.



Por fortuna, por entereza, por fuerza y por ganas de vivir, estamos contentos de estar con esta persona, pero el camino fue largo [los fatídicos 5 años]. Vimos personas en la misma situación, hicimos amigos que al siguiente día no regresaban a sus sesiones de radiación o quimioterapia porque habían fallecido.



Las y los sobrevivientes de cáncer deben ser un ejemplo a seguir. Buscar la fuerza donde no la hay, encontrarla y volverla a perder es tan complejo que el ser humano puede dejarse morir. Los procesos médicos son agotadores. El fin es uno solo: ganarle la carrera a la metástasis.


El cáncer de mama, nuestro tema, una vez superado tiene varias aristas por solucionar. La parte psicológica y la parte de la estética. Los tratamientos son la continuación de una guerra a nivel celular que dejó muchas heridas. Comienza una nueva batalla: la aceptación.



La mastectomía extirpa el o los senos dañados. En otras palabras, quitan una parte notable del cuerpo. Las cicatrices no sólo son externas, llegan a un nivel interior, al núcleo de la feminidad que puede ser trastocada por una sociedad ignorante.



Las consecuencias pueden ser desde alentadoras por ser vencedoras de una de las enfermedades más crueles hasta desdichadas por haber perdido una cualidad. Algunas llegan a pensar que dejaron de ser mujeres y buscan alejarse de los hombres ante un posible rechazo.


Una opción que conocimos [no sabemos si hay otras alternativas] fue el implante de una mama artificial. A partir de ahí se deriva la opción de tatuar el pezón para acercarse, visualmente, lo más posible a la apariencia de un seno. La persona es la única que puede decidir, es su cuerpo y sabe qué es lo que quiere para él.



Bajo el lema “El cáncer de mama no tiene que dejar la última marca” el proyecto P.Ink [Personal Ink] se da a la tarea de conjuntar a los artistas del tatuaje con sobrevivientes para darle un giro a su vida después de la enfermedad.



P.Ink ofrece una opción que no había sido explorada desde el punto de vista artístico. El objetivo es que la tinta ayude a sanar el alma. Es una nueva forma de aceptación. Cada tatuaje que es colocado en las mujeres que así lo desean, representa el espíritu aferrado a la vida, la necesidad de continuar por voluntad propia.


Los tatuajes son hechos por los mejores tatuadores, así que la calidad del trabajo es extraordinario. La belleza de los diseños sólo colabora con la maravillosa esencia de una mujer combativa, hermosa por dentro y por fuera que debe estar orgullosa de lo que ha logrado. Quizá la lucha más fuerte de su vida.



Si quieren conocer más del proyecto P.Ink, sólo den click en el nombre.

lunes, 27 de abril de 2015

El vuelo de un hijo


A finales de los ochentas y principios de los noventa se transmitió por la serie televisiva La Vida Sigue Su Curso [Life Goes On] que mostraba la dinámica de una familia en el andar diario. La serie no fue cualquier programa.


Se trataba de la primera vez que un personaje principal recaía en una persona con Síndrome de Down. Charles, mejor conocido como Corky, dio grandes lecciones de vida al luchar contra la discriminación y la dificultad de relacionarse con los demás debido a su padecimiento.


A principios del 2015, la actriz Jamie Brewer de la serie American Horror Story, quien también padece Síndrome de Down, hizo historia al ser la primera modelo que participa en una pasarela en la Semana de la Moda de Nueva York, lo que habla de una apertura y un ejemplo para que los jóvenes se muestren como son sin ningún temor.



Las personas con síndrome sufren desde su nacimiento. En ocasiones, los padres los rechazan en cuanto se enteran de la enfermedad y, aunado a eso, a lo largo de su vida tienen que hacer frente a la burla de los demás. La falta de educación, respeto y tolerancia es una constante para ellos.


Gran parte de esta discriminación recae por el aspecto físico que tiene el rostro de las personas que tienen este trastorno genético [poseen una copia extra del cromosoma 21]. En la familia, en la calle, la escuela y en cualquier parte donde estén siempre son señalados y vistos como si fueran "tontos".


“Retrasado” es el mote con el que son calificados. La ignorancia inunda a la sociedad de complejos y miedos hacia lo desconocido. No buscan adentrarse ni entender el problema para cooperar, en la medida de lo posible, en el desarrollo social de la persona con Síndrome de Down, así que están condenados a pasar los días junto a sus padres quienes buscan protegerlos.



El caso del fotógrafo Alan Lawrence es especial. Es de esas historias que motivan a pensar que el ser humano tiene su grandeza en el amor hacia los hijos, sin embargo, el camino para llegar a ese punto no fue del todo sencillo.


Cuando su hijo Wil nació en octubre del 2013, supo que algo en él era diferente con relación al nacimiento de sus cuatro hijos anteriores. Lo miró a los ojos por largo tiempo mientras su mente estaba detenida, lo que sucedía a su alrededor no tenía importancia. Después se dio cuenta lo que sucedía: los ojos de Wil mostraban los signos claros del Síndrome de Down, y los doctores lo confirmaron. El destino decidió que Wil fuera el único de sus hijos con el padecimiento.


La actitud de Lawrence lo llevó a investigar minuciosamente sobre el Síndrome de Down. Ingresó a ese mundo desconocido y se hizo parte de él, porque ahí es donde iba a habitar por siempre su hijo. Wil ha crecido bajo el cobijo y cariño de su familia.



Alan se percató, una vez más, de algo especial en Wil: cuando estaba acostado boca abajo, en la superficie que fuera, siempre extendía los brazos y las piernas como si estuviera volando. Esta representación hizo que su imaginación volará y decidiera que si su hijo quería volar, iba a volar.


De esta manera nace la serie Wil Can Fly, donde el talento de Alan Lawrence se pone de manifiesto al capturar los instantes de Wil y sus extensiones para después hacer la edición de la imagen y otorgar la veracidad suficiente para creer que su hijo vuela de verdad.


La serie se ha subido al blog That Dad y a la cuenta de Instagram thatdadblog donde podemos observar una gran cantidad de fotografías de Wil. La intención es crear conciencia de que no debe de existir el miedo ante este tipo de desorden. Por otro lado, también tienen un canal en YouTube llamado Bringing Light que cuenta las historias de otras familias que tienen un integrante que padece Síndrome de Down.



Para conocer más de esta historia, den click aquí, aquí y aquí.


martes, 16 de diciembre de 2014

Estragos de la anorexia


Hasta dónde son capaces mujeres y hombres de llegar para alcanzar el estereotipo de belleza “ideal”.

Desde tiempos inmemoriales el concepto de belleza se ha asociado con lo bueno, el bien, lo aceptable; mientras que lo contrario, lo malo, el peor lado del ser humano está relacionado con la fealdad. Pero, ¿quién estableció lo cánones de belleza, quién decidió qué era lo bello?


Tendemos a creer que un mejor y bello aspecto físico representa el libre acceso a mejores oportunidades en la escuela, el trabajo, que nos puede ayudar a tener más y mejores amigos, el amor, ¿será cierto?

Un concepto abstracto, interpretado de distintas maneras en diferentes culturas. Estudiado desde la antigüedad por filósofos, plasmada por artistas, descrita por escritores. Etiquetas establecidas, características específicas que el hombre debe cumplir para entrar en la categoría de la perfección física, y  no por salud, sino por mera estética.


Diariamente estamos expuestos y somos atacados por los estándares de belleza, nos venden, y muchos desean tener un cuerpo “perfecto” y envidiable como el de las y los modelos que aparecen en las revistas, la televisión, el cine. Y no es algo impuesto sólo para los jóvenes o adultos, desde pequeños nos los imponen, para crecer con la supuesta idea de cómo debe ser lo hermoso.

Ahí tienen a las muñecas, como las Barbies o las caricaturas y cuentos de princesas. Las soberanas de la belleza dirigidas a un público infantil, sobre todo al género femenino, son las Princesas de Disney. Un referente cultural que se ha convertido en un estereotipo de feminidad.


Justo por ser un referente con muchas seguidoras, el artista gráfico que se hace llamar Saint Hoax [San Burla] ha utilizado a algunos personajes infantiles para enviar un mensaje cargado de humor negro y crítica social a esos parámetros de belleza que han llevado, especialmente a muchas mujeres, a la anorexia. Un grave trastorno alimenticio que consiste en el rechazo sistemático de los alimentos, y que puede llevar a la muerte.

Bajo el lema “¿Adelgazar para ser una princesa/héroe? No dejes que la anorexia te coma vivo”, Hoax crea denuncias visuales utilizando la imagen de reconocidos personajes de la realeza de Disney para ejemplificar los fuertes estragos que causa la anorexia.


¿En verdad el ser humano está dispuesto a llevar su integridad física, su salud y bienestar hasta el límite con tal de conseguir su entrada para ser considerado bello?

Con sus ilustraciones Saint Hoax ha logrado generar polémica, al enviar mensajes acertados y poner sobre la mesa problemáticas que deben ser tratadas desde temprana edad. Si quieren conocer más de su trabajo y campañas sociales sólo den click sobre el nombre del artista.