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miércoles, 11 de enero de 2017

Los tenis ¿colgantes?


Los barrios populares ofrecen un colorido excepcional que la modernidad suple con la tecnología y el capitalismo desmedido. En los barrios podemos encontrar un cúmulo de imágenes únicas que se quedan grabadas en el gusto colectivo.



Entre los grafitis, los partidos de futbol en el arroyo vehicular y los chiflidos sonoros y armónicos de los habitantes se pueden observar, sin duda alguna, los clásicos tenis colgados de los postes y cables de luz.


Para aquellos que han puesto atención, es posible que la duda crezca tan rápido como el pasto en época de lluvias del por qué están ahí, si algunos hasta parecen estar en buenas condiciones, también están los que se merecen ese destino por las pisadas que llevan encima.


Los tenis colgantes son un detalle que caracteriza la cultura popular de muchas colonias. Años atrás se pensaba en la broma a algún incauto que por azares del destino permitió que se los quitaran, los anudaran y fueran lanzados al cielo, enlazándose con el cable o el poste.


En la actualidad los tenis en el cielo tienen otro significado, por lo menos en México. Si los ven nuevos significa que en esa calle hay un punto de venta de droga al mayoreo, por el contrario, si ya se ven desgastados, la venta es al menudeo. Un juego simbólico que emplea el crimen organizado para informar a sus clientes dónde pueden encontrar lo que buscan.


El hecho es triste, sin embargo, la batalla no está perdida, ya que en Europa se encuentra el artista español Pejac que tiene una referencia distinta a esos tenis que fueron puestos en órbita.


Pejac realiza una serie de instalaciones en el este de Londres donde los paseantes se encuentran con la sorpresa de ver los tenis por los aires, de manera literal, porque no están colgados, sino que desafían a la ley de la gravedad y se encuentran suspendidos hacia arriba, por ello el trabajo lleva por nombre Downside Up.



Chequen el desafío gravitacional de Pejac, y si quieren ver más trabajos, den click en su nombre.

martes, 30 de agosto de 2016

Lo inútil del estrés


El estrés es una de las actitudes y reacciones del ser humano que más complica la existencia. La presión de estar en un lugar, realizar una actividad o querer acaparar todo permite que aflore el yo oscuro de cada persona.


Su fiel acompañante es la frustración. Cuando no se logra el objetivo bajo esa presión que uno mismo se ejerce, la deshonra interna aparece, incluso a niveles de depresión.


Existen miles de personas que son adictas al estrés. Lo importante aquí no echarse tantas cosas por hacer en la espalda, sino saber controlar lo que debemos ejecutar sin que esto nos consuma.


El estrés es una herramienta eficaz para alejar a los demás de nosotros; pocas personas quieren convivir con una persona estresada que busca controlar su contexto para que la situación esté como él o ella lo piensa.


Cuando algo no es controlable no debería de aparecer el estrés ni la preocupación, mucho menos el enojo. La naturaleza misma se encargará de ir acomodando de nuevo el camino, y si hay que afrontar las consecuencias, se enfrentan y se aprende. El mundo puede seguir, el mundo sigue su marcha.


El artista suizo Fabian Bürgy plasma en una colección objetos que son detonantes de estrés y frustración, ¿por qué? Porque son elementos cotidianos que a pesar de su simpleza no podremos usar, su motivo continúa, su utilidad es la que se volvió compleja.


Una cuchara ya no recolecta los líquidos porque tiene un hoyo; un tenedor no puede picar el alimento, ya no tiene picos, y; un carrito del supermercado no será utilizado ya que está inclinado y se vertería la despensa.


Para conocer más de la obra de Bürgy, den click en su apellido.

lunes, 1 de agosto de 2016

¿Estás seguro de lo que ves?


Cuando viajamos por una carretera recta durante un día soleado, es muy común que veamos a lo lejos, sobre el asfalto, que hay agua. Eso es lo que nos indica nuestra percepción, sin embargo, sabemos que eso no es posible porque sólo es una ilusión óptica provocada por el reflejo de los rayos solares y el calentamiento del piso.


La percepción y la ilusión óptica juegan un papel muy importante en el entorno en el que nos desarrollamos. Si nos toca estar presentes donde hay un accidente, cada uno de los testigos percibe de diferente forma lo que vio, de acuerdo al lugar donde está parado, así que cada uno dará una versión diferente de los hechos.




La forma de percibir lo que vemos se acompaña del bagaje y aprendizaje que tenemos y que coleccionamos a través de los años de existencia. Algunos sabemos con certeza lo que vemos, otros no por la falta de ese conocimiento.



Pero, ¿qué pasa cuando todos estamos en el mismo punto y miramos el mismo objetivo? Todos y cada uno de nosotros vemos exactamente lo mismo, el cerebro procesa la misma información, sin lugar a equivocaciones.




En ese momento el escultor Michael Murphy entra en escena y nos dice que caminemos hacia ese objetivo y lo miremos desde diferentes ángulos. ¿Vemos lo mismo que desde lejos? La sorpresa será infinita, porque cada uno verá algo diferente, cada uno recibirá un mensaje diferente.



Murphy es reconocido por crear esculturas que se encuentran suspendidas en el aire por medio de monofilamentos de acero de donde penden diferentes objetos que tienen una carga informativa distinta, pero que vista a lo lejos dan el mismo mensaje.


Un vídeo publicado por Michael Murphy (@michaelmurphyart) el

Su trabajo es “crear una experiencia perceptiva en el espectador a través de obras de arte que son un desafío intelectual y técnicamente intrigante. Utilizo la ilusión óptica, la tecnología, las prácticas escultóricas y técnicas espaciales para crear instalaciones que estimulan al espectador, además de entregarle un mensaje.”

Un vídeo publicado por Michael Murphy (@michaelmurphyart) el


Un vídeo publicado por Michael Murphy (@michaelmurphyart) el

No todo lo que vemos es lo que aparenta, así que si quieren ver más de las esculturas de Michael Murphy, den click en su nombre.

viernes, 26 de septiembre de 2014

La Princesa de los Lunares


A lo largo de la línea de vida del arte hay casos extraordinarios, o no tanto, de artistas que han llegado a su clímax [algunos se mantienen ahí, otros ya no] mientras se encuentran en un estado alterado.


Las drogas de varios tipos, el alcohol o las enfermedades mentales son las que influyen en la creatividad de los genios. Su imaginación es exponencial, ya sea por la maximización de los sentidos o por inducción a mundos fantásticos creados por la mente.


Tenemos grandes ejemplos como Jim Morrison, adicto a los alucinógenos; Ernest Hemingway, adicto al alcohol y enfermo bipolar; Truman Capote, adicto al alcohol y diversas drogas; Charles Bukowski, Edgar Allan Poe y Henry Miller, adictos al alcohol, cada uno de ellos con una calidad artística innegable, pero que quizá se debía, en gran parte, al influjo de sustancias.


Las enfermedades mentales son otros catalizadores de creaciones artísticas. Las alteraciones que sufren las personas en su razonamiento y comportamiento hacen que su realidad se vea alterada, una acción pocas veces comprendida que sólo son atendidas en instituciones médicas por los tipos de tratamientos, reacciones y secuelas.


Las condiciones de vida a las que se presenta la gente que tiene padecimientos de este tipo se vuelven complicadas, ya que el mundo no está diseñado ni preparado para convivir con ellos. Las personas sanas pueden llegar a ser intolerantes o no tienen la capacidad de cuidado.


Dentro de sus disfunciones mentales, tienen un universo que sólo ellos comprenden, a veces de difícil acceso para los demás, pero que está basado en una lógica que después de ser estudiada resulta verdadera.


Llegan a ser personas con coeficientes intelectuales que están por encima de la media. Cuando deciden plasmar su mundo en alguna disciplina, los resultados son increíbles, impactan a la sociedad racional y se convierten en personajes aceptados con el plus de estar enfermos.


La artista japonesa Yayoi Kusama, conocida como La Princesa de los Lunares, padece de un desorden obsesivo compulsivo desde su infancia, aunque en realidad nadie sabe con certeza el diagnóstico.


Por ello, desde 1977, decidió internarse en un hospital psquiátrico, lugar donde ha liberado sus alucinaciones y que incrusta en diferentes disciplinas artísticas como la pintura, literatura, escultura, collage, perfomances e instalaciones.


Estas visiones le han dado una gran lucidez para lograr obras con un esplendor único. Sus doctores ven como una gran hazaña que su creatividad influye en su salud, ya que con más de 80 años de edad, su intelecto continua inquebrantable.


Los estudiosos de Kusama concluyen que gran parte de su obra es autobiográfica y están centradas en gran medida en la figura libertina de su padre y los maltratos que recibía de su mamá.


Sus trabajos tienen patrones circulares obsesivos, así como una inclinación a mostrar penes que pueden arrancar una sonrisa, sorprender a otros y unos más sentirse ofendidos o apenados por verlos en lugares inusuales.



Es tan importante su estilo artístico que es una de las figuras clave del Art Pop, teniendo una clara influencia en lo realizado por Andy Warhol. Su residencia en Nueva York le trajo grandes logros e inicio sin tapujos la variante de tener modelos e instalaciones con personas desnudas.


Su actividad no se detiene y continúa llevando sus obras a diversas partes del mundo. Es así como la ciudad de México se verá honrada con su presencia por medio de la exposición Obsesión Infinita que se presentará del 26 de septiembre del 2014 al 18 de enero del 2015 en el Museo Tamayo. Una gran oportunidad que no debe perderse.


Para conocer más sobre Yayoi Kusama, hagan click en su nombre.

jueves, 24 de julio de 2014

Los botones del arte


Según la interpretación de los sueños, si soñamos que perdemos un botón de prendas de vestir anuncia pérdidas en los negocios, o que se sufrirá de ansiedad por la pérdida de dinero o de alguna propiedad. Si lo que se sueña es que cosemos o vemos cómo lo cosen es señal de un buen augurio de felicidad en el hogar.



También contiene otro significado dependiendo del material del botón. Si son metálicos presagian invitaciones, aunque si son de oro o plata, lo que advierten es la excesiva tendencia al gasto. Si son hechos de madera representa éxito laboral; los nacarados, viajes inesperados; si está forrado es un aviso para atender la salud.


Como no somos expertos en el significado de los sueños, y hasta el momento no nos ha ocurrido ni sabemos de alguien que haya soñado con botones y coincida su realidad con la interpretación psicoanalítica, les diremos que de lo que estamos seguros es que perder un botón y más si es uno de los visibles y en un momento importante, no es nada agradable, peor aún darse cuenta que los fabricantes no tuvieron el detalle de incluir uno de repuesto.


Algunos botones se desprenden de las camisas, vestidos, pantalones, blusas, chamarras porque no están bien zurcidos, bien dicen las mamás que hay que remacharlos para que queden fijos. Otra razón por la que pueden salir expulsados es por el famoso "botonazo", cuando nos excedemos con la ingesta de alimentos y nuestro abdomen se expande y la camisa ya no resiste más, los botones por más que quieren cerrar filas no soportan y viene lo inevitable, adiós botón.


Si alguien de ustedes perdió un botón de la forma que sea y por más que recorrieron las mercerías para encontrar uno que por lo menos se asemejará al resto de la prenda y no lo consiguió, probablemente nuestra artista emergente lo tenga.



La artista coreana Ran Hwang recolecta botones de todos los colores, tamaños, diseños y materiales para crear diversas instalaciones en las paredes. Con ayuda de alfileres Ran atraviesa cada botón para clavarlo sobre una superficie plana a la que con cada remiendo le da forma a una creativa figura.


A Hwang no le importa pincharse los dedos para dar vida a paisajes con relieves, árboles de cerezo o aves en pleno vuelo.


Su trabajo puede ser visto desde diferentes ángulos, si se observa de cerca sólo se notarán los cientos de botones, pero al tomar distancia se verá claramente la imagen representada y la profundidad de la obra.


Muchas de las instalaciones de Ran Hwang están basadas en teorías budistas, del simbolismo y la meditación, para lograr presentar intervenciones bidimensionales que nacen de “proyectar la imagen deseada sobre la pared blanca, posteriormente trazar el contorno y finalmente completar los espacios negativos con miles de botones y alfileres de colores.


“El proceso de construcción de grandes superficies consume mucho tiempo y repetición; requiere de un esfuerzo manual que ofrece una forma de automeditación".


Para conocer más de la obra de Ran Hwang den click sobre su nombre.