martes, 17 de enero de 2017

Cuando cae la noche


La noche es un fenómeno natural que trae consigo muchos efectos en el ser humano. La luna y las estrellas son sus eternos acompañantes que ofrecen un espectáculo inimaginable y que es objeto de estudio de los astrónomos, así como de aficionados a la galaxia.



La nubosidad en el cielo provoca un dejo de nostalgia, faltan las luces que alumbran la vía de los caminantes; provoca una oscuridad más eterna donde algunos desean que termine pronto, otros se sienten plenos en la negrura.



Dice Goethe que la noche es la mitad de la vida y la mejor mitad, pues su tranquilidad permite explorar dentro de uno mismo para sacar el mejor partido de las diversas situaciones que envuelven a las personas. En la noche se han creado grandes cosas, descubrimientos fascinantes.



La noche también es sinónimo de soledad en muchos sentidos. Las calles se muestran vacías, no hay transeúntes ni autos, el ruido se disipa y reina un silencio que hiela la sangre. La temporada invernal retoca la imagen con un manto de neblina que vuelve borroso el espectáculo, a veces tétrico.



La traición es un intruso que en el momento menos oportuno abre la puerta y penetra en las decisiones. Muchas personas en su soledad toman veredas que los llevan por senderos que ya no tienen retorno. La muerte y las enfermedades tienen una sonoridad indeseable. Cómo se nos altera el corazón cuando suena el teléfono en la madrugada.



El fotógrafo alemán Andreas Levers tiene el gusto de salir por las noches para capturar instantáneas del hábitat fantasmagórico que provoca el vacío de las calles, un efecto que logra gracias a la iluminación artificial de las luminarias públicas.



Sus paisajes desiertos son permeados por el halo que provoca la conjunción lumínica con la densidad de la nebina, a veces retocados por la señalética vial que acentúan la añoranza de la vida activa.



Si les latieron estas fotos y quieren ver más de Andreas, den click en su nombre.

lunes, 16 de enero de 2017

Cuando se te prende el foco


Alguna vez han dicho o han escuchado a alguien decir “de tu arte a mi arte” aplicándola a una obra de arte que les parece muy sencilla, una idea muy básica que fue materializada. Pues aunque a veces seamos muy críticos y nos preguntemos porqué cierta pieza está exhibida y es presentada con bombo y platillos si se le hubiera ocurrido a cualquiera.


Resulta que ese cualquiera, al final resultó ser el artista, que supo hacer realidad lo que tenía en la mente.


La inspiración puede provenir de donde sea, de quien sea, una persona, un objeto, un animal, una, flor, un paisaje, todo consiste en saber estar atento, ser observadores y, en ocasiones, las ideas surgen de donde menos lo imaginamos, de la nade se nos puede “prender el foco”.


Al fotógrafo alemán Lucas Zimmermann, se le prendió no sólo un foco, sino los tres que forman parte de los semáforos.


Obsesionado con la posibilidad de que la luz sea visible en la niebla, se dio a la tarea de fotografiar la luz emitida por los semáforos en su serie Traffic Lights 2.0 (es 2.0 porque previo ya hay una primera entrega de esta colorida serie), convirtiendo  la luz de un objeto tan común en una obra de arte.


Conozcan más obras de Zimmermann dando click en el apellido.


viernes, 13 de enero de 2017

Una colección imperdible


En estos tiempos hay un fenómeno y grupo de personas que crecen de forma sorprendente: los coleccionistas.



Quizá siempre han existido, pero ahora con las redes sociales el suceso se expande y llega a muchas latitudes. Se colecciona de todo, muchos artículos se convierten en un culto, en objetos del deseo de miles que buscan con desesperación tenerlo en su poder. Lo inimaginable se colecciona.



Lo más común son llaveros, tazas, figuras de acción, cochecitos, playeras, discos, películas o libros. Precisamente estos dos últimos artículos provocan una fascinación desbordante, sobre todo si tienen una historia detrás del contenido o si son ediciones muy antiguas.



En otras ocasiones son las portadas lo más representativo porque fueron diseñadas por algún artista de renombre o por los simbolismos que conforman una historia que será contada desde dentro, al reproducirlo o leerlo.



La portada es la llave para que alguien entre a ese mundo de fantasía. Si no tiene los elementos para atrapar al lector y cinéfilo, podría ser que el producto esté condenado al fracaso.



Jonathan Burton es un diseñador que cuenta con una destreza excepcional para concebir en una ilustración lo que se está a punto de leer y ver. Su capacidad de síntesis queda de manifiesto en el manejo de las cualidades que destacan de un libro o una película.



De esta manera, concibe una colección de portadas reversionadas de cintas clásicas y literatura popular que muestran un manejo adecuado de los colores, personajes y tipografía que nos remite al contenido de la creación visual y literaria.


Para conocer más de Burton, den click en su apellido.

jueves, 12 de enero de 2017

Cómo sería la vida con sinestesia...


Percibir colores al escuchar música, saborearla e incluso olerla a esta condición neurológica de mezclar los sentidos se le conoce como sinestesia.

Una persona  sinestésica  es capaz de  ver sonidos, saborear palabras,  oír y sentir olores perciben la realidad con una transposición de sensaciones. En Indie hace unos ayeres les compartimos el artículo Un mundo extraordinario: la sinestesia.


Existe una teoría que dice que todos somos sinestésicos al nacer, pero que con el desarrollo se produce un procesamiento de la información sensorial más separado.

No es una enfermedad o transtorno,  por el contario es una facultad que poseen ciertas personas de percibir sensaciones de una modalidad sensorial particular de estímulos de otra modalidad distinta. Es una comunicación anomala entre las áreas cerebrales pero que puede dotar a quienes la tienen de una memoria superior. Hay quienes son sinestésicos y no lo saben.


Quiza para algunos es coplicado entender a la sinestesis, pero seguro debe ser increíble sentir una sensación diferente a la que normalmente debería de experimentarse.

Como un homenaje a la sinestesia Terri Timely,  nombre artístico del dúo de directores, Ian Kibbey y Corey Creasey dirigieron el cortometraje Synesthesia. El audiovisual muestra un mundo en el que los sentidos funcionan de una manera diferente a la habitual, momentos que refeljan lo que sería la vida si fuera liderada por la sinestesia.

miércoles, 11 de enero de 2017

Los tenis ¿colgantes?


Los barrios populares ofrecen un colorido excepcional que la modernidad suple con la tecnología y el capitalismo desmedido. En los barrios podemos encontrar un cúmulo de imágenes únicas que se quedan grabadas en el gusto colectivo.



Entre los grafitis, los partidos de futbol en el arroyo vehicular y los chiflidos sonoros y armónicos de los habitantes se pueden observar, sin duda alguna, los clásicos tenis colgados de los postes y cables de luz.


Para aquellos que han puesto atención, es posible que la duda crezca tan rápido como el pasto en época de lluvias del por qué están ahí, si algunos hasta parecen estar en buenas condiciones, también están los que se merecen ese destino por las pisadas que llevan encima.


Los tenis colgantes son un detalle que caracteriza la cultura popular de muchas colonias. Años atrás se pensaba en la broma a algún incauto que por azares del destino permitió que se los quitaran, los anudaran y fueran lanzados al cielo, enlazándose con el cable o el poste.


En la actualidad los tenis en el cielo tienen otro significado, por lo menos en México. Si los ven nuevos significa que en esa calle hay un punto de venta de droga al mayoreo, por el contrario, si ya se ven desgastados, la venta es al menudeo. Un juego simbólico que emplea el crimen organizado para informar a sus clientes dónde pueden encontrar lo que buscan.


El hecho es triste, sin embargo, la batalla no está perdida, ya que en Europa se encuentra el artista español Pejac que tiene una referencia distinta a esos tenis que fueron puestos en órbita.


Pejac realiza una serie de instalaciones en el este de Londres donde los paseantes se encuentran con la sorpresa de ver los tenis por los aires, de manera literal, porque no están colgados, sino que desafían a la ley de la gravedad y se encuentran suspendidos hacia arriba, por ello el trabajo lleva por nombre Downside Up.



Chequen el desafío gravitacional de Pejac, y si quieren ver más trabajos, den click en su nombre.

martes, 10 de enero de 2017

Vivir con un gato es....


Coquetos, cariñosos, expresivos, perezosos, mal agradecidos, volubles, caprichosos y hasta egoístas son algunas de las características que reciben los gatos.



Quienes hemos tenido la fortuna de tener en casa uno, dos, tres o muchos más pequeños felinos sabemos lo que realmente significa convivir con ellos.


Algunos son muy tiernos, otros por el contrario son huraños, son cariñosos, se dejan consentir al grado que a veces se ponen chipilones reclamando demasiada atención al grado de llegar a sentir celos si no se les complace.



Un gato es un ser inteligente e incondicional. Son tranquilos más no pasivos, al contrarios con bastante divertidos, son lindos y dicen que sus ronroneos son capaces de calmar el estrés. Son buenos compañeros, juguetones, se adaptan a los espacios y hasta son accesibles para convivir con otras mascotas.


Pueden ser impredecibles, pues su estado de humor cambia constantemente, a veces quieren jugar, para lo que debemos estar preparados y tener juegos con que entretenerlos, pero en ocasiones prefieren relajarse y estar acostados. Hay momentos en los que están más cariñosos y buscan apapacho.



Hoy les compartimos algunas ilustraciones que circulan por las redes de lo que significa vivir con uno o varios gatos.